'Sentí de inmediato que esta era la pareja perfecta'
Miranda Janssens (57) trabajó para el municipio de Veldhoven durante treinta años. Con el tiempo, su trabajo se fue alejando demasiado de lo que realmente la inspiraba. «Empecé a buscar el trabajo de mis sueños. Y lo encontré en la educación. Desde el primer día supe que este trabajo era el adecuado para mí».
Tras graduarme en Turismo y Transporte por la Universidad de Ciencias Aplicadas, me incorporé al departamento de Deportes y Recreación del Ayuntamiento de Veldhoven. Allí me involucré en las actividades de ocio en los Países Bajos y en cómo el ayuntamiento podía fomentarlas. Al cabo de unos años, cambié de puesto y de departamento varias veces dentro del ayuntamiento, buscando el trabajo ideal. Me di cuenta de que mi trabajo, que abarcaba desde la integración y la asistencia social hasta las compras, no me satisfacía. Era hora de empezar a buscar mi vocación. Un paso emocionante.
Lánzate a lo profundo
El municipio de Veldhoven contrató a una orientadora laboral para ayudar a Mirjam a encontrar el trabajo de sus sueños. «Sabía lo que quería hacer: ayudar a la gente. Con el apoyo de mi empleador, primero hice prácticas en Summa. Claro que hacer un cambio siempre da miedo, pero la formación como profesora y mis prácticas en Summa me resultaron familiares desde el principio. Obtuve mi Certificado de Docencia (PDG), que me habilitó para impartir clases. Además, mi profesora me aportó mucha información sobre la enseñanza del neerlandés como segunda lengua (NT2)».
Reformación como docente
“Ahora trabajo en El poder del lenguajeDesde el primer momento supe que era la opción perfecta. Recordando mi adolescencia, siempre me apasionaron los idiomas, pero no me veía necesariamente dando clases. Eso cambió más adelante. Trabajando para el ayuntamiento, me di cuenta de que disfrutaba ayudando a la gente a organizarse y a gestionar sus asuntos. Me sentí atraída por la docencia y, gracias a mi orientadora profesional, tomé la decisión. Formarme como profesora de neerlandés como lengua extranjera me permite brindar apoyo personalizado a las personas en su transición a la sociedad, y eso me resulta increíblemente gratificante. No podría haber tomado una mejor decisión.